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Compartido con: Público
!Juan Carlos Rodríguez Poré
9 de julio a las 8:05 a. m.
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HOY HABLAREMOS DE DOS MUJERES. UNA ANÓNIMA Y OTRA SOBRADAMENTE CONOCIDA.
Dos mujeres que, sin conocerse, están unidas por una misma persona.
A la mujer de la izquierda todo el mundo la conoce sobradamente, por lo que no son necesarias más presentaciones.
La señora de la derecha se llama Ginesa, tiene ochenta años, y está ingresada en un hospital de Murcia, con la cara destrozada, después de ser víctima de un robo.
Los individuos que la causaron las graves lesiones fueron dos sujetos, presuntamente, de origen magrebí.
Y todo para robarle un humildísimo bolso con algunos objetos personales, propios de una persona mayor.
La señora de la derecha corre el peligro de perder la visión en el ojo izquierdo.
Bien.
A La señora de la izquierda le han reforzado su equipo de seguridad, pasando de cuatro a nueve escoltas, tras el “terrible” incidente que tuvo con un periodista que, pertrechado con un peligrosísimo micrófono, se acercó lo suficiente como para poder preguntarle acerca de sus cuatro imputaciones.
Estarán conmigo que eso es algo intolerable.
Continuemos.
Resulta que el marido de la señora de la izquierda es, en última instancia, el principal y máximo responsable de que en España las fronteras sean un coladero.
Coladero por donde se introducen en nuestro país todo tipo de delincuentes sin filtro alguno.
También es el principal y último responsable de unas políticas inmigratorias que hacen extraordinariamente difícil expulsar de nuestro territorio a esos mismos delincuentes.
Asimismo, es el principal y último responsable de las carencias, en recursos humanos y materiales, que padecen nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Cosa que no la digo yo, que la dicen todas y cada una de las asociaciones y sindicatos policiales.
Carencias extensibles al ámbito de la justicia. Carencias que también señalan las asociaciones de jueces y fiscales.
Porque todas estas responsabilidades acaban, exactamente, en la mesa del despacho del marido de la señora de la izquierda.
Por lo tanto, y concluyendo, las consecuencias de las políticas, y la acción de gobierno, en materia de seguridad, fronteras y justicia del marido de la señora de la izquierda, las sufre, entre otros millones de españoles, la señora de la derecha.
Y esas consecuencias JAMÁS las sufrirá la señora de la izquierda con sus nueve escoltas.
Finalmente quiero recordar que Ginesa no es solo Ginesa.
Ginesa es la madre de todos y cada uno de nosotros.
Por favor compartan!

 

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