dimarts, 7 d’abril del 2026


En la Moncloa intentan contrarrestar los efectos demoledores del «caso Ábalos», que arranca hoy en el Tribunal Supremo, con la «Operación Kitchen» sobre el espionaje policial a Bárcenas, el antiguo y poco ejemplar tesorero del Partido Popular. El primero afecta de lleno al presidente Sánchez; el segundo corresponde a los tiempos de Rajoy, ampliamente superados y que se cerró con un evidente coste político. Lo de Bárcenas es agua pasada; lo de Ábalos, agua presente y tumultuosa: un torrente turbio capaz de llevarse todo por delante. Es el entorno completo de Pedro Sánchez, tanto político como familiar, el que está llamado a partir de ahora a dar cuentas a la Justicia, empezando por los que le acompañaron en el Peugeot para recuperar el poder en el partido y en el Gobierno. Es inútil disimular la gravedad de la situación con trampantojos.

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